miércoles, 17 de marzo de 2010

Seguro médico para los primeros 3 meses

Disclaimer: Como robablemente alguien pueda calificarme de "pinchador de globos" aclaro que en este post hago una evaluación estrictamente personal del tema, basada en mi propia y personal apreciación del riesgo y a partir de lo que pude averiguar. Si alguien tiene información que complete o contradiga mi análisis, por favor, hágamelo saber.

Con la salud no se jode. O por lo menos eso es lo que siempre he pensado. Toda la vida hemos procurado tener una buena cobertura médica para la familia, tal vez relegando otras cosas, pero la salud y la educación son algo así como las dos prioridades bien definidas.

Por esta razón, dado que tenemos 2 niños pequeños, he investigado con bastante profundidad las posibles formas de contar con cobertura médica durante el llamado “período de espera”, es decir, durante los primeros 3 meses calendarios siguientes a nuestro arribo a Québec.

En los primeros meses de estar en el proceso migratorio, y sin haber estudiado el asunto, pensábamos que solucionaríamos la falta de cobertura con los seguros de viajero de las tarjetas de crédito o comprando algún servicio de asistencia en una agencia de viajes (Assist Card, Universal Assistance, etc.).

Pero ya cerca de la fecha de partida me empecé a preguntar qué tan válidas son estas coberturas siendo que cubren viajes de turismo o negocios por períodos cortos. Y me dió la sensación de estar frente a una de esas situaciones en las que uno quiere creer que sí, pero sabe bien que no.

Para disipar mis dudas, me puse a leer los términos y condiciones de tres coberturas que tenía a mano, y gratis: la de una tarjeta de crédito, la de Universal Assistance y la de Assist Card.

Y sí. Malas noticias En todas ellas dice muy clarito que solo cubren viajes de turismo y no residencia.

Por ej. en el punto C.5.2.1 Validez Territorial Internacional de las condiciones generales de Assist Card, dice:

…Salvo que las Condiciones Particulares lo autoricen expresamente, la prestación de dichos servicios en ningún caso será llevada a cabo en el país de residencia habitual del Titular y/o en el país de emisión de la tarjeta ASSISTCARD y/o en el país donde se encuentre el Titular en el momento de adquirir el producto ASSIST-CARD. En caso que el Titular tenga residencia habitual en más de un país, la prestación de los servicios asistenciales de ASSIST-CARD no será llevada a cabo en ninguno de ellos…

Y en el punto c.2 Definiciones, aclaraba qué es residencia habitual para ellos:

Residencia habitual: residencia o lugar determinado donde el Titular permanece de manera continuada y usual, caracterizada por una presencia física que ofrezca diferencias relevantes, por su duración y frecuencia, con la permanencia en otras viviendas y por una vinculación con sus actividades o intereses personales, familiares, profesionales y/o económicos.

Y aquí pueden encontrar los términos y condiciones de Universal Assistance.

Las otras, palabaras más, palabras menos, tambien se encargan de aclarar este temita.

Esto significa que si soy residente en Canadá, técnicamente no tengo ninguna cobertura, ni para comprar una aspirina.

Ahora bien, hay muchos testimonios de gente que ha utilizado el servicio, y algunos de ellas me constan, no por haberlos presenciado sino porque las personas que me lo contaron gozan de mi absoluta confianza. ¿Y cómo puede ser?

Bueno, hay varias posibilidades. La primera es que ante la necesidad de utilizar el servicio te manden a algún prestador contratado. ¿Los hay en Canadá? Hay que averiguar. Assist Card dice que sí.

Segundo, como hay topes hasta los cuales se autoriza el gasto directamente (los cuales desconozco), dicho gasto tiene que ser menor, digamos, una consulta al médico o al odontólogo, algún accidente doméstico que requiera un par de radiografías, o cosas por el estilo.

Pero si se trata de un gasto considerable, por ejemplo una operación de apendicitis, que es algo sencillo y frecuente, que le puede pasar a cualquiera en cualquier momento, pero que genera gastos interesantes (quirófano, cirujano, anestesista, días de internación, etc.), les aseguro que les van a pedir absolutamente de todo antes de autorizar el gasto y, por supuesto, entre las cosas que piden está el pasaporte, del cual, además de las hojas de identificación, piden copias de las hojas en donde figure la entrada al país en el cual están realizando el gasto.

Y esto último lo acabo de experimentar. Hace un rato llamé para averiguar cómo pedir un reintegro de 160 reales por una consulta médica que hice en Brasil para mi hijo . Me pidieron: DNI mío y de mi hijo, partida de nacimiento para demostrar el vínculo, factura del gasto, pasaportes mío y de mi hijo en donde esté registrada la entrada y un CBU para hacerme el reintegro. Como no utilicé el pasaporte para entrar a Brasil porque es un país limítrofe, me pidieron que lo reemplace por algo que demuestre que entré a Brasil, como pasajes o tickets de peajes.

Aproveché y les dije que pensaba hacer otros viajes en el año y necesitaba saber como hacer para pedir el reintegro desde el exterior, por ej. desde Canadá y me dijeron que para tramitar un reintegro tendría que enviar la misma documentación por correo a Bs. As. Pregunté entonces qué pasaba si necesitaba el dinero mientras estaba todavía en el exterior y me contestaron que ellos preferían reintegrar en el país de origen, pero que llegado el caso había que coordinarlo con la oficina regional más cercana.

Así que he decidido descartar este tipo de cobertura. Y entonces, cuáles son las otras alternativas?

Como siempre, lo primero que hice fue dirigirme a la fuente oficial, es decir, al site de la RAMQ.

Fácilmente llegué hasta aquí: Vous arrivez ou revenez au Québec, en donde te recomiendan fuertemente que durante el período de espera contrates un seguro de salud privado durante los primeros 5 días de tu llegada, porque si no después es complicado. Y te dicen también que podés obtener información sobre estos seguros en el site Ombudsman des assurances de personnes (OAP).

Acto seguido, envié un mail al Ombudsman pidiéndole información acerca de qué compañías ofrecían seguros para inmigrantes, y me devolvieron una lista con nombres, direcciones, teléfonos y sites de internet. Si alguien lo necesita, me lo pide por mail y se lo mando.

Lo primero que hice fue escribir un mail a Blue Cross para pedir una cotización, y casi de inmediato recibí un mail en el que me indicaban la cobertura y como obtener una cotización on line. Completé algunos datos y me cotizaron para todo nuestro período de espera unos 650 CAD.

Si uno saca cuentas, son más o menos 250 CAD por mes, equivalentes a aproximadamente $ 950 argentinos por mes, que es lo que más o menos vale una prepaga para un grupo familiar de 4 personas en Argentina.

Tengo que seguir averiguando precios, y si no hay nada que me haga pensar lo contrario, aunque la diferencia económica sea considerable contra la asistencia al viajero, voy a contratar un seguro médico Canadiense.







The Smiths - Gilfriend in a coma

martes, 9 de marzo de 2010

Mi primera aplicación a un trabajo canadiense

Hoy por primera vez apliqué a un trabajo canadiense.

Fue en respuesta a una búsqueda que me llegó desde Indeed, nada menos que de Bombardier Aerospace. Linda forma de debutar, no?

Me mandé a presentar mi CV porque la búsqueda parecía hecha para mí. Mi perfil cumplía con todos y cada uno de los requerimientos excepto uno: el francés fluido. En el job description decía "perfectly bilingual (writen and spoken).

Obviamente, igual empecé a completar los datos para la aplicación on line, y luego de ingresar los datos personales apareció un cuestionario estructurado sobre los skills del canditato. En la parte de idiomas, en la parte de francés declaré "
Intermediate - can hold a simple conversation and needs validation when writing", y le di al boton "save as a draft".

Con gran sorpresa, inmediatamente recibí un mail que decía que mi perfil se adecuaba a los requerimientos de la posición y que por favor completara el resto de la información, así que seguí adelante.

Sinceramente no tengo ninguna expectativa al respecto, pero la probabilidad aumentó dramáticamente desde el momento en que completé el formulario. Quién sabe, pasan uno de esos milagros muy poco frecuentes.

Cambiando el ángulo de la información, ayer, por primera vez en mi vida,
rendí un GMAT. Y no me fue como esperaba. El profesor que me ayudó a prepararme (un americano muy piola que se dedica a preparar gente para rendir el GMAT en Argentina y en USA) ya me había dicho que no vaya con expectativas altas porque el tiempo que tuve para prepararlo fue mínimo. Por lo que me dijo él y confirmado por el sinnúmero de experiencias que leí en varios blogs, en general para sacar un GMAT por arriba de los 650 puntos hacen falta 6 meses de preparación y yo lo preparé en menos un mes y medio y además partí el entrenamiento a la mitad por las vacaciones.

No obstante fue muy buena la experiencia. A fines de abril o a principios de mayo lo voy a volver a rendir, y confío en que voy a obtener el score que necesito.

Y mientras tanto, la semana que viene empiezo a prepar la partida a pleno.


viernes, 5 de marzo de 2010

Kill Bill 101: anglos vs francos

Eso es lo que dice uno de los comentarios de los lectores de esta noticia que apareció en CBC:


Extend Bill 101: Quebec panel

Básicamente, lo que dice la nota es que panel consultivo sobre el idioma recomienda a la provincia de Québec endurecer su legislación para restringir el acceso a todas las ecuelas privadas anglófonas.



Y acá hay otra nota, que salió en Le Devoir: On ne doit pas être en mesure d'acheter des droits

Lo que entendí a partir de lo leído en las noticias, es que la mano viene más o menos así. Si alguien tiene mejor información, no dude en hacérmela conocer.

Parece que cuando salió la ley 101, que limita el acceso a la educación pública anglófona para los hijos de anglófonos y algunos otros casos, apareció una especie de hueco legal por donde se empezó a escapar gente a las escuelas anglófonas.

¿Cómo hicieron eso? Mandando a los chicos un año a una escuela anglófona privada y luego pasándolos a una escuela anglófona pública.

Entonces, para tapar ese hueco, en 2002 sacaron la ley 104 (bill 104), que prohibía a los niños pasar de una escuela anglófona privada a una pública.
Entonces, un grupo de padres llevó el tema a la justicia, y finalmente, en octubre de 2009, la Corte Suprema de Canadá declaró inconstitucional y excesiva a la bill 104 (leer aquí), y que para solucionar el tema Québec debería llenar el vació legal que deja la bill 101.

Por eso, el panel consultivo, aconseja que también se limite el acceso a las escuelas privadas anglófonas. Me imagino que en la práctica, esto singificará que si vos querés mandar a tu hijo a una escuela anglófona, aunque tengas la guita no vas a poder, a menos que seas anglófono (me imagino que siendo anglo sí te dejarán).

Parece que el tema es bastante delicadol, y por lo que veo, en todos los comentarios de las noticias se percibe el "ustedes" y "nosotros", desde ambos lados.

Sí a mí me preguntan, yo preferiría que el idioma de la educación fuera de libre elección, pero las razones son pura y exclusivamente basadas en mi interés personal, y sin meterme en mayores análisis relacionados con la cultura de un pueblo, la historia, etc.

¿Y a qué no saben qué idioma elegiría? Yes, that's right!



Nancy Sinatra - Bang Bang (My baby shot me down)

jueves, 25 de febrero de 2010

Esto pasa todos los días en Bs. As.

Anoche me puse a ver un poco de tele como para despejarme un poco. La idea era pavear y engancharme con algo trivial, básico y que no me haga pensar demasiado.

Pero me en la recorrida zappinguística obligada, me enganché viendo un programa que pasan por el canal América que se llama "Calles salvajes".

El programa es una onda reality documental (de los cuales hay muchos) que se encarga de recorrer las calles de la Capital y de la provincia de Buenos Aires, en general de noche, mostrando lo heavy que está todo. Hay violencia, prostitución, drogas, robos, peleas, etc.

No es ninguna maravilla, pero hay que destacar los huevos que tienen los pibes que lo hacen para meterse en donde se meten.

A continuación va una parte del programa que estaban pasando ayer, que se trataba de cómo es la noche en Flores. En Youtube, en el sidebar de este video, pueden encontrar unos cuantos videos más.



Eso que se ve es lo que pasa en las calles de Buenos Aires. Y les puedo asegurar que es así y mucho peor. Si te vas de noche por la avenida Rivadavia, desde la Plaza de Mayo hasta la General Paz, te encontrás con cosas como esa, a Plaza Constitución ni te podés acercar, y así es en la mayoría de los barrios de la Capital y del Gran Buenos Aires, con algunas, muy pocas, excepciones, que son, obviamente, los barrios más pudientes.

Me ha tocado estar en Caballito, en una farmacia comprando una mamadera y ver corridas como la del video. El camino desde el departamento de nuestros amigos hasta la farmacia era para hacerlo calladito, mirando para abajo, y sin llamar la atención.

Realmente me da mucha pena, porque está lleno de pibitos que están realmente hechos mierda y no tienen absolutamente ninguna oportunidad. Su suerte está echada. Y cada vez son más. El paco hace estragos, la ley no existe y la policía es funcional a todos los negocios que se generan alrededor de la delincuencia.



viernes, 19 de febrero de 2010

En busca del profesionalismo perdido

Hace varias semanas ya había dicho que iba a escribir sobre el tema por qué me decidí a intentar ser aceptado en una universidad Canadiense para hacer un MBA. Pero hay varios motivos que me llevaron a esa decisión, así que de a poco iré tirando algunos de ellos hasta llegar a la conclusión final.

Cuando estuve escribiendo el dossier para la entrevista investigué de todo. Pasé muchas horas navegando por internet, hablando con gente por Skype, hablando por teléfono con universidades, con el MICC, etc. y en lo referente al aspecto profesional, basado en todo eso, saqué algunas conclusiones.

Primero pensé: si soy profesional (en todo el sentido de la palabra), el hecho de aterrizar en Canadá con pergaminos y experiencia argentinos, no me vuelve menos profesional. No sé si a alguien más le pasa esto, pero a medida que leía cosas en internet me daba la sensación de que cuando uno pasa por la oficina de migraciones canadiense, decenas de rayos radiactivos le atraviesan el cerebro y lo dejan limpito, y al carajo con los 21 años de estudio, los títulos, la maestría y los 15 años de experiencia.

Sí es cierto que indefectiblemente el mercado laboral canadiense no reconocerá tu profesionalismo, pero no por eso dejás de ser profesional. Ni una pizca. Seguís siendo el mismo tipo, con las mismas fortalezas y las mismas debilidades y, en mi caso, con 36 años vididos que no fueron al pedo. Después de todo, todas las cosas que hice durante toda mi vida, no con poco sacrificio, son las que me permitieron llegar hasta acá.

Eso me llevó a la primera conclusión. Será necesario lograr que ese profesionalismo sea reconocido, y para ello hay que recorrer un camino que requiere de un gran esfuerzo.

Entonces, qué mejor que encarar el proceso de integración de forma profesional, tal como hemos encarado una gran variedad de proyectos a lo largo de nuestra vida. De hecho, desde el momento en que decidimos embarcarnos en esta aventura hemos hecho las cosas con ese espíritu.

Como alguna vez escribí, cuando envíe los papeles a San Pablo
a mediados de diciembre de 2008, hicimos un roadmap con el camino que haríamos para llegar hasta aquí, y las cosas se dieron tal cual. No fue fácil, las cosas no pasan solas, sino que uno tiene que hacer que pasen.

En ese plan manejábamos escenarios de fechas de entrevista, cuántas horas de francés debíamos estudiar, cuánto dinero necesitaríamos durante el proceso, los trámites que debíamos ir haciendo, etc. Sin embargo, como la realidad está viva, a veces es necesario hacer ciertos cambios para poder conservar el rumbo, y así fue que en marzo de 2009 decidimos mudarnos al centro, porque de otra forma no hubiéramos podido hacer todo lo que nos propusimos viviendo a 50 km. de la capital. También hubo otra clase de problemas (personales, familiares, etc.), y a todos hemos ido encontrándole la vuelta, siempre sin perder de vista el objetivo.

En suma, pensamos que debemos irnos a Montreal con un plan a seguir y con objetivos claros. No queremos irnos a ver qué pasa, nos vamos a hacer que pase.



lunes, 15 de febrero de 2010

Chau praia, hola cemento. Ya tenemos visas.

Se terminaron las vacaciones.

Como sucede siempre que uno la pasa bien, el primer día en casa es un poquitito nostálgico. Ya nos habíamos acostumbrado a nuestra nueva forma de vida. Ya nos manejábamos bárbaro con el super, empezábamos a conocer algunas marcas y sus respectivos precios, fuimos aprendiendo palabras nuevas en portugués, saludábamos gente solo por el hecho de que la cruzábamos seguido, y en los dos o tres negocios que frecuentábamos en el barrio ya nos conocían.

Sin embargo, esta vuelta de vacaciones tiene otra onda. En lugar de pensar "uh, qué embole, a remar otro año más, otra vez a verle la cara de orto a González, a bancarme las huevadas de mi jefe, a ver qué quilombo económico va haber este año,", etc.,, mañana nos empieza a correr el reloj. Está buenísimo pensar en el lunes como el comienzo de la cuenta regresiva para darle un cambio radical a nuestras vidas, y no como la cuenta hasta las próximas vacaciones.

Algunas cosas sobre estas dos semanas:

- Ya tenemos visas. Mañana vamos a buscar los pasaportes a la embajada. Queremos agradecerles infinitamente a Los Loquitos, que nos hicieron la gauchada de llevar nuestros pasaportes para que les estampen la visa mientras nosotros nos rascábamos la panza. Son de fierro!!! Gracias!!!

- Brasil me sorprendió muy gratamente. Si bien estuvimos en lugares turísticos, como fuimos en
auto, recorrimos más de 1000 km. Se nota que se mueve y que hacen las cosas de una forma muy distinta a Argentina (tal vez en algún momento hable un poco más de eso). Sigue teniendo muchísimos problemas, pero realmente parece mucho más encaminado que nosotros.

- Y algo muy importante: Mapa dejó los pañales. Sí señor. Hace pis de parado, Ya es un hombre.

Por último, quiero darle las gracias a los tres (Mapa, Ojoloco y a mi esposa) porque pasé unas vacaciones espectaculares, que me han llenado de ganas de dar el próximo gran paso.

Y a própósito de que Mapa dejó los pañales,
parece mentira, pero los dos, Mapa y Ojoloco han crecido muchísimo en estas dos semanas. Es increíble lo grandes que están!! Estamos muy orgullosos de Uds.



jueves, 4 de febrero de 2010

Desfrutando as praias brasileiras

Hace ya unos días estamos disfrutando de las playas del sur brasileño .

Yo no las conocía, y realmente me alegro de haber venido. Nuestros machotes la están pasando de maravilla, y nosotros también.
Hoy estuvimos hasta las 8 y media de la noche en la playa, metidos en el mar. Además, trato de practicar el portugués básico que aprendí en las clases que tomé durante todo el año pasado en el trabajo.

Habíamos decidido irnos de vacaciones este año como un premio por todo el esfuerzo que hicimos durante el 2009, no solo nosotros, sino también los chicos, que se la bancaron estoicamente. Unos fenómenos. Además, para llevarnos fresquito el recuerdo de la arena y las aguas cálidas.

Pero no sabíamos a dónde.

Comenzamos a averiguar precios en la costa argentina y llegamos a la conlcusión de que a los comerciantes criollos se les salió la cadena (metáfora ciclística, similar a "se les salió un tornillo"). Es increíble, pero a pesar de que el tipo de cambio no nos es favorable, las cosas están más baratas en Brasil que en Argentina, no solo más baratas que en la costa, en donde te cobran lo que quieren, sino también más baratas que en Buenos Aires. Esto es así en casi todos los rubros: alojamiento, supermercado, comer afuera, tomarse una cerveza en la playa. Las excepciones son el combustible y la carne.

La mala: hoy Ojoloco estaba con dolor de panza y vomitó todo el desayuno, así que tuvimos que hacer una pasada por la clínica local. Por ahora no es nada, pero hay que vigilarlo. Parece que a una gran cantidad de gente que está veraneando acá le pasa lo mismo. Incluso en la posada en la que nos alojamos hay varios chicos y grandes en las mismas condiciones. Y llegamos a la clínica y había varios chicos atendiéndose por lo mismo. A un nene de 4 años le estaban poniendo suero porque había estado vomitando toda la noche y se estaba deshidratando.

Me puse a esribir esto mientras abro
otra Skol (que es actualmente nuestra principal fuente de líquido, vitaminas, proteinas y minerales) en una pausa que me tomé mientras hago ejercicios de matemáticas para dar el GMAT. Me estoy acordando de que prometí escribir sobre eso, así que sigo debiendo, no sé bien a quién , pero por lo menos a mí mismo. También vi que debo contestar varios comentarios, que intentaré responder mañana.

Lo que les dejo es la canción que se ha convertido en nuestro tema del verano. No sonó en ninguna radio, no hubo una reedición remasterizada y redigitalizada ni nada que se le parezca. Este fue el tema que bailó Ojoloco en el concert (cuando yo iba al colegio le decíamos "fiesta de fin de curso", pero parece que "concert" suena más cheto), donde hizo de brasilero. Además, él junto a otros dos compañeros hicieron la presentación en inglés del número de su curso. En esa oportunidad Mapa hizo de mexicano, pero el tema me lo guardo para cuando vayamos a Cancun o a Acapulco.

Yo había bajado el tema a mi Ipod especialmente para el viaje, pero me lo venía guardando. Hasta que en medio de un gran embotellamiento en la BR101 que hizo que tardáramos 6 horas demás en llegar a nuestro destino, ya en el segundo día arriba del auto, en un caluroso atardecer, empezó a sonar lo que sigue. Y se le iluminó la cara.



Paralamas do Sucesso - Uma brasileira