Hoy no he avanzado demasiado. A la mañana, de camino al trabajo, pasé por cancillería a averiguar como corno es el trámite para certificar los títulos.
Segun me comentaron allí, primero tienen que estar certificados por el Ministerio de Educación (eso ya está, lo hizo la facu antes de entregármelos) y luego por el Ministerio del Interior, que queda en 25 de Mayo 179, cosa que todavía me falta. La certificación de Cancillería se hace directamente sobre el título, y luego, si queiro copias certificadas, tengo que hacerlas por escribano y luego llevarlas a cancillería para que las certifiquen ahí. Acá me confundí un poco, porque no creo que una copia certificada por un escribano argentino sirva de algo en Québec.
En la sección de certificaciones de la Universidad (Uriburu 950), antes de ayer me dijeron que tenía que tener el título certificado por todos los ministerios (Educación, Interior y Cancillería) y que ellos me certificaban las copias. La señorita que me atendió aquí me preguntó para presentar en dónde necesitaba las copias, y le concesté que en el MICC de Canada para hacer un estudio comparativo bla, bla, bla. Me contestó que una copia fimrada por ellos no me iba a servir porque tenía que estar certificada por cancillería. De atrás una señora que parecía la empleada pública de Gasalla (para los que no tienen idea de qué hablo la pueden ver aquí) le gritaba "Me parece que Canadá tiene consulado!". Dos boludeces grandes como una casa, porque para hacer el estudio comparativo con una copia certificada por la Universidad alcanza. Como siempre, nadie sabe bien qué carajo hay que hacer. Terminé pidiéndole que me deje hacer el trámite al cohete que después yo me arreglaba.
Y también seguí buscando info de algunas cosas.
Por último, hace un par de días, el MICC publicó en su sitio el lanzamiento de una campaña de promoción del aporte de la inmigración. Transcribo el resumen del comunicado de la ministra, que las pueden ver aquí:
La ministre Yolande James convie les Québécois à dire bienvenue à l'immigration (28 septembre 2009) À l'occasion du coup d'envoi de la Semaine québécoise des rencontres interculturelles 2009, la ministre de l’Immigration et des Communautés culturelles, Mme Yolande James, a procédé aujourd’hui au lancement d’une campagne de promotion sans précédent visant à sensibiliser la population de toutes les régions du Québec à l’apport de l’immigration. « Je suis très heureuse et très fière de lancer ce matin cette campagne portant sur un enjeu crucial pour l'avenir du Québec. Cette campagne, nous l'avons élaborée avec la conviction que bien accueillir et bien intégrer les personnes immigrantes, c’est leur permettre de s’impliquer à fond au sein de la société, et qu’au bout du compte, tout le monde y gagne! », a déclaré la ministre.
Como se puede ver, el mensaje va dirigido a la sociedad québécoise. Si esto fuera en Argentina, diría que es porque ya hay hace rato serios problemas de integración, por no llamarlos xenofobia. Pero no creo que sea el caso de Québec. O por lo menos no quiero creerlo.
Hoy nos tocó clase de francés quebeco, como siempre con Élise.
Seguimos practicando las preguntas clásicas en francés, y en los últimos minutos switcheamos un poco al inglés. Hoy estuvimos hablando un poco de como es la vida contidiana en Montréal.
La pregunta fue básicamente: ¿qué es lo que hace la gente encerrada tres meses en su casa, con 25 grados bajo cero? ¿Juegan juegos de mesa? ¿leen? ¿miran la tele?
Élise se rió ante la pregunta, porque la imagen que le vino a la mente era de osos que se meten a hibernar por 4 meses y salen recién en la primavera. Pero la cosa no es tan grave. En el invierno la gente sale igual, más abrigada, muy abrigada, recontraabrigada, pero sale. Va al teatro, al cine, a ver conciertos, patina, etc. Y en el verano hay muchísimas actividades al aire libre, lo cuál es lógico después de un invierno tan largo. Pero bueno, no nos lo pintó tan grave. No es para andar en musculosa y corpiño calado, pero se vive, uno se prepara y los lugares también están adecuados al clima. Esto que digo no es nada nuevo. En los cientos de blogs que hay por ahí hay opiniones de todo tipo: qué es duro, qué es fácil, que no es para tanto, algunos que sufren más y otros que sufren menos, pero en general se pilotea.
De aquí a la entrevista, vamos a aumentar la frecuencia de francés quebeco a dos veces por semana. Ya teníamos hablado con Élise desde hace tiempo que cuando nos llegara la citación nos veríamos más seguido.
Hoy a la tarde también confirmé nuestra asistencia a la entrevista (escribí el mail en francés yo solito, ¿qué tul?) y recibí la respuesta de Aline en menos de 5 minutos. Pensé que me había mandado algún moco con la dirección de mail y que había rebotado, pero era el acuse de recibo de mi confirmación. Para mí sorprendente, siendo que le he enviado mails cuya respuesta tardó más de 3 semanas, y de uno que le mandé nunca recibí nada.
Finalmente, a la tarde me puse a imprimir la info que nos faltaba sobre Canadá, Québec y Montréal, como para estudiar algunos datos clave, y de paso hasta dejé un comentario en un post de Los Ziegler sobre por qué emigran menos argentinos a Québec (eso es un hecho).
Hoy en la cena, Ojoloco nos propuso hablar de Canadá. Obviamente, el único tema que por ahora le interesa es el avión en el que vamos a viajar.
Ya se fueron a dormir nuestros machotes y mientras yo escribo esto, mi esposa empezó a acomodar todo el papelerío en una carpeta (una por ahora).
Lo que me quedó en el tintero de la semana pasada.
Élise sufrió su primer robo en Argentina. Fue a la facultad, dejó su bici atada en la puerta, y como era de esperar que suceda tarde o temprano, cuando salió ya no estaba. Se compró una nueva, según nos dijo más linda que la anterior, pero en un ataque de sinceridad, le dijimos que no se encariñe demasiado. Como para que no nos sintiéramos tan mal, nos contó que en Canadá le robaron 3 bicis (en toda su vida, claro), así que todavía a los muchachos les faltan dos para empatar.
Y lo segundo, son nuestras felicitaciones a Jordan, que hace unos días fue papá de su primer hijo.
Después de llevar a los chicos al cole, me vine para casa y nos pusimos a acomodar los kilos de fotocopias que tenía que llevar a la facultad para seguir con el trámite.
Estaban desabrochados porque un juego de cada uno lo escaneamos para llevarnos copias de todo y no tener que transportar el papel.
Así que enfilé para la facu y como era la terecera vez que iba, y en cada una de ellas repasé el trámite con todas las personas que me atendieron no tuve demasiados problemas. Así que en una semana tengo que ir a buscar los legajos y empezar a pasearlos por todos los ministerios y repaticiones públicas que haga falta.
Por otro lado, me faltan un par de papelitos para el Estudio Comparativo, que espero terminar esta semana, a más tardar la que viene, y si Dios quiere, llegar a tener el estudio para la fecha de la entrevista.
Y en este momento sigo recopilando información para la carpeta de nuestro proyecto.
El hecho de la cita a la entrevista me volvió a sintonizar en el tema. Como duante más de 3 meses no pasó nada, para qué negarlo, de a poquito nos fuimos achanchando.
Pero ahora, por un lado volvió el entusiasmo y la sensación de que todo está mucho más cerca, de que es más palpable, y por otro también aparecen con más fuerza algunas de las preocupaciones, como a dónde ir a vivir, tener buen claro el plan de vida, como preparar a los que se quedan, y como decirle a la familia que sí, que nos vamos, y que nos vamos al culo del mundo.
Y mañana seguimos. A encarar del día -55.
Y lo que sigue es una de las más grandiosas grasadas de los 80, y como acabo de colgar el relojito con la cuenta regresiva para la entrevista, no pude resistir la tentación.
Este fin de semana estuvimos en stand by, porque el viernes fue el cumple de mi esposa y además llegó la citación. Así que estuvimos de doble festejo.
El viernes le organicé una cena sorpresa en un restaurante de Palermo, y el sábado vinieron a casa sus ex-compañeros de francés de la Alianza y algunos parientes con sus niños, así que la "zona infantil" parecía Kabul. El domingo dormimos todos hasta tarde y nos dedicamos a acomodar el caos que quedó en casa.
Como era un día asqueroso, tampoco daba para hacer mucho, así que a la tarde llevamos a los chicos a los juegos del Abasto.
Caída la noche la noche, una vez que se fueron a dormir las bestias, prendimos el cronómetro y comenzamos a laburar en la preparación de la carpeta para la entrevista.
No es que no hayamos estado trabajando, pero tenemos mucha información que aún no hemos organizado.
Buscando información me encontré con Les Affaires, que tiene un listado con las 500 empresas más importantes de Québe. Además del ranking , presenta una ficha resumen de cada una, que incluye el link al sitio de internet, por si uno quiere profundizar. De acá hay datos que para mí son interesantes, como de quién son los supermercados, las farmacias o los medios de comunicación, se puede llegar a ver cuáles son las estrategias de las compañías en cuanto a integración o diversifican, etc.
También estuve viendo el ranking de Great Place to Work Canada, y entre el top 25 hay 3 empresas de Québec: D.L.G.L., Randstad y Quintiles Canada. Si bien en mi opinión este ránking no significa gran cosa, por lo menos las empresas que aparecen es a las que les interesa salir. También por lo que he averiguado, las prácticas normales y usos y constumbres de las empresas canadienses no son las mismas que las de las empresas locales, por lo que las comparaciones no son muy eficaces en este caso.
Con respecto a esto último, le decía a un flaco de unos veintipico que trabaja conmigo, que en Argentina, cuando vas a una entrevista de laburo, podés decir que querés ganar 30 lucas y que te las paguen en Euros, podés pedir que te den un auto con todos los gastos pagos, una secretaria y decir que vos solo viajás en primera, y por ahí lo piensan porque eso habla de tu seniority, pero nunca, nunca, jamás en la vida, podés decir que vos trabajás de lunes a viernes de 9 a 18 porque fuera de esos horarios tenés una vida y una familia que atender, porque quedás automáticamente descalificado.
Mientras tanto, seguimos recibiendo fotos buenísimas de Fede y Mariana de sus primeros días en Montréal.
Y para Los Loquitos, mucha fuerza, que siempre que llovió paró!!!
Llegó por mail a las 9.35, pero lo vi recién hace 20 minutos. Fugazmente vi en el Gmail Notifier el nombre de Aline Gemignani. Creo que el Gmail nunca tardó más en abrir que esta mañana. Parecía que la barra gris me estuviera tomando el pelo.
La mesa de examen es el 24 de noviembre, y nosotros rendimos el final a las 13.30. Todavía no sabemos qué profesor nos toma: Esperemos que no sea muy garca.
Ahora a seguir estudiando y a terminar el trabajo práctico.
Tambien recién he tenido noticias de que ha llegado otro mail con convocatoria para el mismo 24. Supongo que han salido unos cuantos todos juntos.
Seguimos en carrera y estaría bueno que todos los que tengan fecha en esta convocatoria nos podamos juntar a hacer algo después del examen.
Hace un rato recibimos mail de Fede y Mariana, que llegaron esta mañana a Montréal. Y en estas pocas horas ya hicieron un montón de cosas.
También Juli y Dani recibieron carta de San Pablo en la que les dicen que los citarán a la entrevista próximamente.
Estos avances de otras personas me dan muchísimo entusiasmo, veo que la cosa avanza, que todo el peregrinar de trámites realmente termina llevándose gente a Canadá, y que la gente que trabaja en San Pablo sigue laburando, aunque a uno le parezca que todo está en modo hibernación.
Por nuestra parte, mañana retomamos clases de francés quebecoise.
Finalmente decidí que por ahora no voy a viajar a Montreal. La principal razón es que no sé cuándo terminaremos teniendo las visas. Si no llegan a haber entrevistas antes de fin de año (lo cual es una posibilidad), la cosa se va a estirar más de lo planeado, y hacer un viaje tan separado de la partida definitiva pierde todo el sentido que le encontraba.
Otra de las cosas para dejar registro acá, es que hace un tiempo que le venimos hablando a nuestros machotes sobre ir a Canadá, y Ojoloco ya nos está preguntando cuánto falta. Ve aviones y pregunta si en un avión como ese nos vamos a ir a Canadá. Arma aviones gigantes con ladrillos y dice que hizo un avión que va a Canadá. Creo que ya lo pusimos tan ansioso como nosotros.
Independientemente de la ansiedad, el hecho de prepararlos de antemano con lo que va a pasar nos ha dado muy buenos resutlados. Lo experimentamos con la mudanza, con las vacaciones, con el cambio de colegio, etc. Si bien hablarles de las cosas con anticipación les crea cierto grado de ansiedad, también les da mucha seguridad, y van viendo que las cosas que les decimos van pasando, y también que las cosas que van pasando son las que les hemos dicho.
Así que de a poquito, la cosa se mueve.
Les deseo toda la suerte a Mariana y a Fede. Felicitaciones a Los Loquitos por su carta. Y muchas gracias también por compartir esto con nosotros.
Luego de una semana retomo el blog y también los temas relacionados con nuestro plan de inmigración.
Y como siempre, no será para escribir párrafos inolvidables, ni dar lecciones reveladoras acerca del proceso.
Si bien este blog es nuevito, lo que he notado es que mi motivación para escribir es directamente proporcional a los grados de conexión con el proceso de inmigración por los que voy pasando. Así, es que en estas dos semanas no ha sucedido demasiado con respecto al proceso, y por el contrario, han pasado algunas cosas en nuestra vida personal (nada para preocuparse) que le han quitado un poco de atención a los temas de inmigración. Y también creo que se pueden llegar a notar algunos estados de ánimo por los que atravieso. Sin ir más lejos, el otro día, me di cuenta con qué facilidad pude hacer de una muy buena noticia como el triunfo de Del Potro ante Federer, un post con tintes oscuros y pesimistas.
En este momento estamos más o menos igual que hace 3 meses y medio. Desde diciembre, cuando mandamos los papeles, entramos en un estado de stand by con muchas cosas, y se dispararon otras.
Apuntamos todos los cañones a la inmigración y casi todo lo que hicimos desde entonces fue en función al proyecto.
Pero cuando veo que pasan los días y no hay novedades, es difícil mantener la calma y la buena onda, sobre todo porque uno no puede hacer nada para acelerar las cosas y tampoco puede encarar nada nuevo aparte de lo relacionado con los trámites (estudiar y mejorar idiomas, leer e investigar sobre Canadá, etc.), que ya se convirtió en parte de la rutina.
Como hablábamos con uno de los chicos futuros inmigrantes hace un par de sábados, uno está en un limbo. No está allá, pero tampoco está totalmente acá. Uno tiene que seguir viviendo, trabajando, pagando las cuentas y juntando plata, pero la idea de progreso, desarrollo, nos cambió radicalmente desde el momento en el que decidimos emigrar.
No solo dejamos de comprar cosas para casa, ropa, o algún chiche que nos guste, sino que de a poco empezamos a deshacernos de cosas, regalar, vender, tirar, y también como alguna vez comenté las ambiciones profesionales locales se aplacan.
También dio la casualidad que en estas dos semanas las clases de francés fueron algo discontinuas, en algunos casos por problemas de agenda y en otros porque nuestras dos profesoras se enfermaron al mismo tiempo.
Pero como contraparte de la visión del lado oscuro, todo esto también nos ilusiona y nos desafía, y algunos deberes he estado haciendo.
Comencé a leer detalladamente y a analizar todo lo que dice la guía Apprendre le Québecen francés, que está publicada en el site del MICC, y de allí fui a parar a una sección del site de este oganismo llamada Partenaires du Ministère que contiene una lista bastante interesante de recursos para aprender francés, de las organizaciones de ayuda a la integración de los inmigrantes, de los programas de ayuda financiera y de los servicios que estas entidades ofrecen.
El resultado de algunas otras cosas que he estado explorando seguramente lo publicaré cuando los termine.
Esta semana también vuelvo a la carga con el interminable trámite de estudio comparativo de títulos y voy a empezar a armar el dossier para la entrevista. (Llamen loco, manden mail, carta, señales de humo, pero larguen las citaciones!!!).
Y finalmente les deseamos muchísima suerte a Mariana y Federico, que si Dios quiere, en unas horas estarán dando sus primeros pasos en tierras quebecas, y finalmente saldrán a la luz al final del túnel.
Feliz primavera para algunos y feliz otoño para otros.
Somos 4: mi esposa, nuestros dos machotes de 4 y 2 años y yo. Somos una familia argentina, de costumbres sencillas, que hemos logrado cosas a base de esfuerzo y honestidad. Queremos dejarle a nuestros hijos la herencia de los valores, y creemos que Canadá es el lugar que nos permitirá lograrlo.